sábado, 31 de marzo de 2018

Las adicciones

Share

Las adicciones conductuales o con sustancias.


En la actualidad, el concepto adicción no se relaciona exclusivamente con el consumo de sustancias químicas o drogas, como pueden ser: alcohol, tabaco, cocaína, anfetaminas, benzodiacepinas, etc.

El concepto de la adicción, puede asociarse además a conductas o comportamientos no saludables y no peligrosas. Estas conductas, pueden convertirse en adictivas, en función de la fuerza, la asiduidad o la cantidad de tiempo y dinero que este invierta en llevarlas a cabo llegando a interferir gravemente en el funcionamiento del sujeto. Nos referimos por ejemplo a: la utilización de internet, el sexo, el trabajo, realizar compras, la comida, el juego, etc.

La dificultad en el afrontamiento de los problemas, una baja autoestima, la impulsividad, la no tolerancia a estímulos físicos o psicológicos desagradables como el dolor o la tristeza, el estado de ánimo depresivo o disforia y la búsqueda de sensaciones fuertes aumentan la predisposición y la vulnerabilidad para que un sujeto desarrolle una adicción.

El ser humano, tiende a repetir las conductas que le originan consecuencias satisfactorias, es por ello que ciertas conductas pueden generar comportamientos adictivos. El consumo de ciertas sustancias o drogas, proporciona un aumento considerable del neurotransmisor llamado dopamina, este genera en la persona una sensación de euforia o subidón. El aumento de la dopamina, no solo se asocia al consumo de sustancias sino que además puede generarse a través de otro tipo de conductas como son: juego, relaciones sexuales, atracones, compras etc.

El reforzador, que mantiene la conducta adictiva, pasa de ser positivo a negativo en el proceso en el que se desarrolla la adicción. Las conductas adictivas, inicialmente son mantenidas por un reforzador positivo como es el placer experimentado o “subidón” descrito, pero a medida que la conducta se mantiene, dicho reforzador acaba siendo negativo y responde a la necesidad de no experimentar el malestar que sienten al no llevar a cabo dicha conducta.

Una conducta, se transforma en adictiva, cuando el sujeto, pierde el control ante el inicio o cese de la conducta, desarrolla una dependencia (no le es fácil dejar de pensar en dicha conducta), desaparece el interés por otras actividades que previamente le resultaban placenteras, mantiene la conducta a pesar de ser consciente de sus consecuencias negativas y experimenta una sensación de malestar cuando no puede llevar a cabo dicha conducta (síndrome de abstinencia).


Pide más informes por Inbox o
Cel y WhatsApp 📲
 (81) 8469-3345
dale click aqui abajo
para más informes 👇🏼 👇🏼 👇🏼
👉👉👉 https://www.goo.gl/GSqjP6 👈👈👈

domingo, 14 de enero de 2018

Share
Fobia social (Trastorno de ansiedad social)

La fobia social es un miedo fuerte a ser juzgado por otros y a sentir vergüenza. Este miedo puede ser tan fuerte que hace difícil ir al trabajo o a la escuela, o llevar acabo las actividades de cada día.

Toda persona ha sentido ansiedad o vergüenza alguna vez. Por ejemplo, conocer a alguien nuevo o hablar en público puede poner nervioso a cualquiera. Sin embargo, las personas que tienen fobia social se preocupan por éstas y otras cosas por semanas antes de que ocurran.

Las personas que tienen fobia social tienen miedo de hacer cosas comunes delante de otras personas. Por ejemplo, pueden tener miedo de firmar un cheque delante del cajero en una tienda, de comer o beber delante de otras personas o de usar un baño público. La mayoría de las personas que tienen fobia social saben que no deberían tener tanto miedo, pero no lo pueden controlar. A veces terminan evitando lugares o eventos donde creen que podrían verse obligados a hacer algo que les haga sentir vergüenza. Para algunos, la fobia social es un problema sólo en ciertas situaciones, mientras que otras personas tienen síntomas en casi todas las situaciones sociales.

Síntomas de la fobia social
  • Sentir mucha ansiedad cuando están rodeadas de otras personas y les cuesta trabajo hablar con ellas aunque quieran hacerlo
  • Sentirse tímidas y avergonzadas delante de otras personas
  • Tener mucho miedo de que otras personas las juzguen
  • Preocuparse por muchos días o semanas antes de un evento donde habrán otras personas
  • Evitar lugares donde hay otras personas
  • Tener dificultad para hacer y conservar amigos
  • Sonrojarse, sudar o temblar cuando están rodeados de otras personas
  • Tener náuseas o malestar en el estómago cuando están con otras personas.

¿Cómo se trata la fobia social?
Primero, hable con su médico acerca de sus síntomas. El médico debe realizarle un examen para asegurarse de que sus síntomas no son causados por algún problema físico. Además, es posible que el médico lo mande a ver a un especialista en salud mental.

Por lo general, la fobia social se trata con psicoterapia, medicamentos o una combinación de ambos.

Psicoterapia. El tipo de psicoterapia llamada terapia cognitiva-conductual (TCC) es especialmente útil para tratar la fobia social.

Le enseña a la persona con fobia social otras formas de pensar, comportarse y reaccionar ante distintas situaciones para que sienta menos ansiedad o temor. Además sirve para ayudar a aprender y a practicar cómo desenvolverse socialmente.

Y ocasionalmente se recetan medicamentos ansiolíticos y los antidepresivos.

jueves, 28 de septiembre de 2017

Principales Sintomas del Transtorno del Deficit de Atencion con Hiperactividad

Share

Principales  Sintomas   del   TDAH


Hiperactividad

Es probablemente uno de los síntomas más fáciles de reconocer, por su evidencia y por ser el más conocido por el público en general.
La persona que padece hiperactividad se caracteriza por que:

  • se mueve en momentos en los que no resulta adecuado
  • le cuesta permanecer quieto cuando es necesario
  • habla en exceso
  • hace ruidos constantemente, incluso en actividades tranquilas
  • tiene dificultad para relajarse
  • cambia de actividad sin finalizar ninguna
  • tiene falta de constancia

La hiperactividad puede manifestarse de forma distinta en las diferentes etapas de la vida, aunque la descripción de los síntomas sí que permanece igual para niños y adultos.

En el Proyecto PANDAH se realizó una encuesta poblacional en la que se detectó que en la sociedad en general ha surgido la tendencia a trivializar el trastorno, utilizándose de forma superficial el término “hiperactivo” para personas o estados puntuales  (“Este niño es hiperactivo”, para describir que no para quieto).

Déficit de atención

Los síntomas de falta de atención son probablemente los más difíciles de percibir en edades infantiles. Sin embargo, es posible que sea uno de los principales motivos de consulta entre los adultos con TDAH.
La persona que padece déficit de atención se caracteriza por que:

  • tiene dificultad para mantener la atención durante un tiempo prolongado
  • no presta atención a los detalles
  • presenta dificultades para finalizar tareas
  • le cuesta escuchar, seguir órdenes e instrucciones
  • es desorganizado en sus tareas y actividades
  • suele perder u olvidar objetos
  • se distrae con facilidad
  • no concluye lo que empieza
  • evita las actividades que requieren un nivel de atención sostenido
  • cambia frecuentemente de conversación
  • presenta dificultades para seguir las normas o detalles de los juegos

El déficit de atención suele aparecer generalmente cuando se inicia la etapa escolar, debido a que se requiere una actividad cognitiva más compleja. Por lo general, persiste de forma significativa durante la adolescencia y la edad adulta.

Impulsividad

La impulsividad es probablemente el síntoma menos frecuente de los tres síntomas nucleares del TDAH.
La persona que padece impulsividad se caracteriza por que:

  • es impaciente
  • tiene problemas para esperar su turno
  • no piensa antes de actuar
  • interrumpe constantemente a los demás
  • tiene respuestas prepotentes: espontáneas y dominantes
  • tiende a “toquetearlo” todo
  • suele tener conflictos con los adultos

La impulsividad se refiere fundamentalmente a la dificultad para pensar las cosas antes de actuar. Esto supone un gran problema, ya que el paciente puede ponerse en peligro y vivir situaciones conflictivas principalmente en la edad adulta.
El TDAH “puro” es poco frecuente. Cuando hablamos de TDAH “puro” nos referimos a que el trastorno se presente sin ningún otro trastorno asociado (comorbilidad). De hecho, se estima que el 70% de los pacientes con TDAH presentan alguna comorbilidad o trastorno psiquiátrico asociado.

Es importante tener esto en cuenta, ya que cuando el TDAH está asociado a otros trastornos comórbidos, el diagnóstico es más complicado, la evolución de los síntomas empeora y la respuesta al tratamiento puede ser menor.

https://www.facebook.com/PsicologaNancyEscobedo

domingo, 29 de junio de 2014

El caballero armadura oxidada

Share
Excelente Audio libro, te dejara un rico sabor de boca y un gran aprendizaje 

El Caballero de la armadura oxidada (en inglés, The Knight in Rusty Armor)



Es una novela del escritor estadounidense Robert Fisher (más conocido en el mundo del cine y la televisión como Bob Fisher), en el género de autoayuda y motivación con elementos de humor. Es un best seller del que se han vendido más de un millón de copias en todo el mundo, y ha tenido un gran impacto tanto en niños como en personas mayores. El libro refleja el proceso de cambio de un humano que no expresa sus sentimientos.



lunes, 2 de septiembre de 2013

El consumo de frutas previene de enfermedades como la diabetes

Share
Un estudio de la revista 'British Medical Journal' encontró que el consumo de frutas frescas ayuda a prevenir el desarrollo de la diabetes


Un estudio reveló que el consumo de frutas previene el desarrollo de enfermedades crónico degenerativas como la diabetes tipo 2 (Getty Images/Archivo).
(AFP) — El consumo de frutas como arándanos, uvas y manzanas puede reducir el riesgo de desarrollar la diabetes tipo 2, que es la más común, mientras que tomar jugos de fruta industriales puede aumentarlo, según un estudio publicado este viernes en la revista British Medical Journal.

Los Investigadores de Estados Unidos, Gran Bretaña y Singapur compilaron los datos de tres estudios estadounidenses que implicaron a un total de 187,383 personas (151,209 mujeres y 16,173 hombres).

Tras haber eliminado a todas las personas con diabetes, enfermedades cardiovasculares y cáncer al comienzo de los estudios, indagaron el consumo de frutas y de jugo de frutas con la ayuda de cuestionarios que los participantes llenaron cada cuatro años durante un periodo de 19 a 24 años.

Más de 12,000 personas (6.5% de todos los participantes) desarrollaron una diabetes tipo 2 durante los estudios.

Tras considerar otros criterios (como edad, actividad física e ingesta total de energía) los investigadores encontraron una asociación significativa entre el consumo de ciertas frutas y un menor riesgo de desarrollar diabetes.

Los arándanos están en el primer nivel, seguido por las uvas, manzanas, peras, plátanos y la toronja, en este orden.

Las personas que consumen estas frutas al menos dos veces por semana reducen el riesgo de diabetes en un 23% en comparación con las que consumen menos de una vez al mes, según el estudio.

El consumo de melón y fresas, sin embargo, puede aumentar ligeramente el riesgo de diabetes.

Este riesgo se incrementa en un 21% en los grandes bebedores de jugos de fruta industriales (más de un vaso al día) en comparación con aquellos que los beben menos de una vez por semana.

El consumo de fruta es en general recomendado para prevenir diversas enfermedades crónicas, incluida la diabetes tipo 2.

La diabetes es una enfermedad que implica niveles anormalmente altos de azúcar en la sangre. Hay dos clases: la diabetes tipo 1, que afecta con frecuencia a jóvenes en alrededor del 10% de los casos, y la tipo 2 que en general aparece tarde en la vida del paciente.

A diferencia de otros estudios realizados en el pasado, los investigadores no han encontrado ninguna relación entre el consumo de fruta fresca con un alto índice glucémico (como en el caso de las uvas y los plátanos) y un mayor riesgo la diabetes.

Sin dejar de reconocer algunas limitaciones en la realización de su estudio (dificultad para aislar el consumo de ciertas frutas, muestras del estudio compuesta principalmente por profesionales de salud de origen europeo), los investigadores creen que éste refuerza las actuales recomendaciones sobre el consumo de fruta fresca para prevenir la diabetes.